Qué trato

Terapia para la autoestima

La autoestima no se arregla repitiéndote que vales mucho. Se arregla cambiando lo que haces los días en que estás convencido de que no.

Cómo se ve desde dentro

Nadie pide cita diciendo «tengo baja autoestima». Piden cita porque no soportan más su trabajo, porque han vuelto a elegir a alguien que les trata regular, o porque llevan años posponiendo algo que les importa por miedo a no dar la talla.

  • Te cuesta decir que no, y luego te enfadas contigo por no haberlo dicho
  • Pides perdón por cosas que no son culpa tuya
  • Ningún logro cuenta: siempre hubo suerte o podría haber salido mejor
  • Comparación constante, sobre todo con lo que ves en pantallas
  • Evitas situaciones donde te puedan juzgar
  • Te tratas con una dureza que no le aplicarías a un amigo

Por qué la autoayuda no te ha servido

Porque la mayoría propone discutir con el pensamiento. Te dice que te repitas que eres válido, y tú te lo repites, y no te lo crees. Normal: discutir con un pensamiento le da importancia, y lo que tiene importancia vuelve.

Además, la autoestima no es una propiedad fija que se tenga o no se tenga, como la altura. Es el resultado de lo que haces repetidamente: cada vez que te callas para no molestar, que aceptas algo que no querías o que no te presentas a lo que te apetecía, acabas de aportar una prueba más a favor de la tesis de que no vales. La conducta escribe la biografía, no al revés.

Y casi nunca es solo cosa tuya. Esa forma de tratarte se aprendió en algún sitio y suele estar sostenida hoy por alguien o por algo concreto.

Cómo lo trabajo

Primero identificamos la regla. Casi todo el mundo funciona con una norma no escrita del tipo «si no lo hago perfecto, no vale» o «si digo que no, dejarán de quererme». Cuando la ves escrita en la pizarra, deja de parecer la realidad y empieza a parecer lo que es: una regla que alguien te enseñó y que puedes revisar.

Después la ponemos a prueba. No con debates: con experimentos. Decir que no una vez y ver qué pasa de verdad. Pedir algo. Enseñar un trabajo sin disculparte antes por él. Son encargos pequeños, acordados contigo, que producen datos nuevos. Los datos convencen mucho más que los argumentos.

Y trabajamos la relación con el pensamiento, no su contenido. Desde la terapia de aceptación y compromiso: que la voz crítica pueda seguir hablando mientras tú haces lo que te importa. No hace falta ganarle la discusión, hace falta dejar de esperar a que se calle para empezar.

Cuánto suele durar

Suele ir en la línea del resto de mi consulta: unas cinco sesiones espaciadas a lo largo de varios meses, precisamente porque el trabajo ocurre entre sesión y sesión y necesita tiempo para producir pruebas. Puedes ver precios y dudas frecuentes en preguntas frecuentes, y cómo trabajo en mi método.

¿Probamos a cambiar la regla?

En una llamada corta me cuentas qué te estás perdiendo por no verte capaz, y te digo si creo que puedo ayudarte con eso.

¿No me localizas? Elige tú cuándo te llamo

Te respondo yo personalmente. Sesiones en español e inglés, 100 % online.